Desde hace varios años se puede observar un decaimiento del uso de las Habilidades de Técnica Scout que durante mucho tiempo, desde el origen del Escultismo, fueron sus actividades principales, y el principal atractivo, tanto para los muchachos como para los adultos.

Eso se puede constatar al visitar campamentos Scouts, donde podemos ver

– instalacion y distribución desordenadas de tiendas, sin áreas definidas para Tropas y Patrullas,
– desconocimiento del “tabú”,
– ausencia de astucias de campamento,
– servicios de alimentación “urbanizados” y a veces provenientes de empresas de catering, y
– muchas veces una cocina común para toda la Tropa sin participación de los Scouts en la preparación de alimentos,
– uso de combustibles líquidos (Kerosene, trementina, ¡Y a veces gasolina!), para el encendido de fogones y fogatas,
– desconocimiento de los cargos de Patrulla en campamento,
– no aplicación del Sistema de Patrulla en campamento,
– fogatas y programas nocturnos dirigidos y representados por los adultos,
– desconocimiento de la inspección matutina,
– “escolarización” del programa del campamento,
entre muchas otros aspectos de desconocimiento y desorganización.

Esos son claros indicadores de la disminución de la Técnica Scout, y existen razones lógicas para ese descenso, las cuales pueden estar presentes, en parte o en su totalidad, en una Tropa Scout, entre ellas:

– Los Scouters llegaron a su nivel de desarrollo máximo, y pueden sentirse “cansados”.
– Los Scouters lograron su Insignia de Madera, por desconocimiento creen que llegaron al “non plus ultra”, y se desinteresan de sus muchachos y del Escultismo,
– Los Scouters no tuvieron experiencia de Vida Scout cuando eran muchachos y jóvenes,
– Existe gran confusión en los Scouters, debido a cambios introducidos a la carrera sin la debida sustitución con la misma calidad,
– Los Scouters no reciben el debido adiestramiento en Técnica Scout, ni sobre los cambios introducidos,
– El Esquema de la Insignia de Madera ha sido desconocido, mal interpretado y modificado, perdiendo su efectiva esencia original,
– No existen fuentes adecuadas de recursos y materiales (Literatura, manuales, hojas técnicas, revistas, etc.) para el auto adiestramiento de los Scouters en materia de Técnica Scout,
– La tasa de retorno de Scouts como Scouters para enseñar y transmitir las habilidades que aprendieron, es muy baja,
– La mutación cultural actual ha motivado que las personas vivan de espaldas a la Naturaleza, dependiendo más de tecnología empujada por el consumismo, con el agravante de que muchas veces no comprenden esa tecnología ni le dan uso apropiado,
– entre otras razones.

Lo peor de todo es que toda esta situación afecta al Escultismo de los muchachos. Las habilidades de Técnica Scout son vitales para la vida y experiencia de los muchachos en el Escultismo.

Tal como fueron definidas por B.-P., el Fundador del Escultismo, esas habilidades ayudan al Scout a madurar, a ganar confianza y un sentido de logro. Esa confianza en sí mismo crece a medida que se vuelve más experto en sus habilidades de Técnica Scout, y al ver cómo aplica esos nuevos conocimientos en su vida diaria.

Esa nueva confianza y la autoestima que se desprende de ella, crean la base para que el Scout crezca en liderazgo, en responsabilidad social y en independencia, haciendo estos resultados que las habilidades de Técnica Scout sean un componente básico y fundamental del Método y el Programa Scouts.

El descenso del nivel técnico de esas habilidades ha causado caída del Programa Scout en varios países, dando como consecuencia un regreso a esas Técnicas con logro de recuperación.

El Programa Scout debe mantener esas habilidades. Los Scouters deben aprender esas habilidades y transmitirlas a sus Scouts. El mejor medio de hacerlo es a través del Esquema de la Insignia de Madera, tal como fue instaurado por B.-P. para la capacitación de los adultos acompañantes de los muchachos. También, su participación en cursos técnicos especializados por áreas temáticas.

El Escultismo ha ofrecido esas habilidades a los Scouts desde su primer día. Esas habilidades, en particular, constituyen la piedra angular del programa que B.-P. desarrolló para los muchachos. El Fundador puntualizó bien claro, incluso desde antes del principio, que su programa debía estar centrado en experiencias de vida al aire libre, ya que es más divertido enseñar y guiar al muchacho en el aire libre en lugar de en un ambiente de clase tradicional.

Entre las habilidades definidas desde el principio por B.-P., se destacan:

– Campismo, – Excursionismo, – Cocina al Aire Libre, – Fogones y Fogatas, – Primeros auxilios, – Orientación, – Señalación, – Nudos y Pionerismo, – Observación, – Estudio de la Naturaleza, – Canciones y Representaciones, – entre otras.

Esas habilidades, bien enseñadas y aplicadas, canalizan y permiten el logro de la visión de B.-P. de que el muchacho que aprende dichas habilidades llega a ser autosuficiente y a sentir una sensación logro: permiten el éxito del Escultismo.

Halcón de la Sierra, Agosto 2016.

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