Más Scouts, mejores ciudadanos.

 

El Movimiento Scout como escuela de ciudadanos y lideres de sus comunidades locales, juega un papel fundamental en la educación y formación de las nuevas generaciones de jóvenes.

 

Nuestro modelo educativo basado en una pedagogía activa y una educación por la acción nació hace más de 100 años de la mano de Baden Powell, y tras diversas transformaciones para ir adaptando el mensaje a los tiempos que nos toca vivir, la base pedagógica continúa intacta y con la misma fuerza que en sus comienzos, e incluso podríamos añadir, que ha sido objeto de varios intentos de copia y apropiación a lo largo de estos años por diversas organizaciones ajenas al escultismo que detectaron el potencial inmenso del Método Scout.

 

Desde el Movimiento Scout, participamos en la educación de nuestros jóvenes para que puedan participar críticamente en la transformación de la sociedad desde el compromiso con los derechos humanos, la democracia y el respeto por la pluraridad cultural y social, comenzando desde el entorno más cercano al joven.

 

Cuando el Movimiento Scout crece en número, es un buen síntoma de frescura en el mensaje, y motivo de alegría al descubrir como nuestro mensaje de “crear un mundo mejor” es escuchado cada vez por más jóvenes en nuestras comunidades.

 

Aterrizando en lo local, y acercándome a la organización scout juvenil más próxima, observo la alegría de la Asociación Scouts Católicos de Huelva MSC, cuando el trabajo desarrollado desde el Área de Crecimiento en estos últimos meses, recoge sus frutos con la creación de cuatro nuevos grupos scouts en esta Ronda Solar, llevando de esta forma la posibilidad de ser scout a más de 200 jóvenes en nuestra provincia, con lo que el mensaje de “Crear un mundo mejor” es vivido ahora por más de 800 jóvenes educandos en la pequeña provincia de Huelva.

 

La creación de estos nuevos grupos, no puede ser solo motivo de alegría momentánea, sino también debe ser motivo de aliento para continuar trabajando en la misma linea de crecimiento, para que entre todos podamos extender el escultismo para educar a mejores ciudadanos y ciudadanas. Niños y niñas, jóvenes que serán posiblemente motores en la transformación de nuestra sociedad actual y podrán aportar su pequeño grano de arena para “Dejar este mundo mejor de como lo encontraron“.