Una aventura es una experiencia de naturaleza arriesgada normalmente compuesta de eventos inesperados, en muchas ocasiones estando presente cierta clase de peligro.

Las aventuras son de diversos tipos. Pueden constar de tareas arriesgadas, ya sean buscadas o no; encuentros con personas, cosas o situaciones impactantes; la realización de metas importantes en la vida de un individuo; un proyecto de negocios donde se juegan bienes de considerable cuantía o simplemente una relación pasajera fuera del matrimonio. En todos los casos aparecen, en mayor o menor medida, ciertos tipos de riesgos y también alguna incertidumbre.

La experimentación de una aventura puede crear estimulación física y psicológica en el individuo, la cual puede acarrear beneficios, incremento en la autoestima, o perjuicios, como el miedo o la nostalgia, dependiendo del desenlace de la misma. Para algunas personas, la aventura se vuelve un factor muy importante en sus vidas, hasta el punto de dejar un deseo quizá permanente de volver a vivirla.

Las aventuras han ido cambiando a medida que los conocimientos y medios humanos avanzaban, hasta el punto de ser discutido si existen o no auténticas aventuras en el mundo actual.

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