5-ETAPA

ITINERARIO

Hay que salir de frente, sin pérdida, por la rúa San Roque. Ésta desemboca en la capilla del santo del mismo nombre, patrón de Caldas de Reis cuyas fiestas se celebran a mediados de agosto. En este punto salimos a la N-550 pero la abandonamos pasados 150 metros por una pista que nace a la derecha de esta carretera. Da comienzo un apacible tramo rural con la presencia cercana del río Bermaña pero afeado por un viaducto. Sin embargo, gracias a varias manchas de carballos y eucaliptos pronto queda en el olvido. Tras varias casas del pequeño núcleo de Lavandeira (Km 1,5), que dejamos a la derecha, el trayecto sigue en inapreciable ascenso aguardando algunas rampas más molestas que conducen finalmente hasta la parroquia de Carracedo, al pie de la N-550, donde hay un par de restaurantes. Cruzamos la carretera y subimos hasta la iglesia de Santa Mariña, epicentro de la parroquia de Carracedo y situada en el lugar de O Campo (Km 5,5).

Pasada la iglesia atravesamos un núcleo de casas que corresponden a Gorgullón y tras varios cruces bajamos al encuentro de la N-550, que volvemos a cruzar a la altura de Casalderrique. En el mojón de los 34,584 km a Santiago nos despedimos del Concello de Caldas de Reis y accedemos al de Valga, yendo a parar a una pista que avanza en paralelo a la AP-9. El Camino la cruza más adelante en el núcleo de Casal de Eirigo, de la parroquia de Setecoros y donde también hay un bar (Km 8,1).

El Casal queda unos metros a la izquierda y el Camino prosigue de nuevo junto a la autopista, que abandonamos más tarde por una pista asfaltada que lleva al lugar de O Pino (Km 9,3). La población y los servicios quedan junto a la N-550, unos 60 metros a la izquierda de nuestro itinerario. Desde 2011 también hay un albergue de peregrinos de la Xunta. En el mojón 32,410 a Santiago giramos a la derecha y descendemos por una pista que se adentra poco a poco en el tupido monte Alboramoldándose al cauce del río Valga. Al salir de la vegetación cruzamos el río (Protección Civil del Concello de Valga monta un puesto durante gran parte del año para atender a los peregrinos) y entramos en San Miguel de Valga junto a la iglesia de factura neoclásica del XVIII. En la población hay un bar-tienda (Km 11,7).

Suceden a San Miguel los inconexos núcleos rurales de Cimadevila y Fontelo. Después de este último bajamos por un camino empedrado a una pista que lleva al camino de Regadío, calle que nos da la bienvenida al barrio de Condide, del Concello de Pontecesures (Km 14,3). Un kilómetro más adelante, ya en el barrio de Infesta, cruzamos la carretera que se dirige a A Estrada. Tras la intersección se encuentra el bar-restaurante A Mesa da Pedra, una iniciativa hostelera peculiar ideada por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Internet. Pensado para peregrinos, sirven comida tradicional gallega y se paga un donativo en función de lo que considere cada uno que ha valido su menú. Más adelante también se encuentra el albergue de Pontecesures, de la Xunta e inaugurado en enero de 2012.

El itinerario continúa de frente hasta la iglesia de San Julián. Aún conserva algunos canecillos románicos (Km 15,8). De seguido viene el desvío hacia el albergue de peregrinos de Herbón, habilitado en una dependencia del monasterio franciscano y gestionado por la Asociación Gallega de Amigos del Camino de Santiago. Se encuentra a unos tres kilómetros y suele abrir de mayo a octubre. El cartel avisa si se encuentra abierto o no. El Camino salva justo después un paso a nivel para llegar hasta el puente sobre el río Ulla en Pontecesures. El puente, heredero de uno romano, ha ido cambiando su fisonomía, primero en el siglo XII, después en 1790 y más adelante en 1911 y 1956. Al cruzar el río decimos adiós a la provincia de Pontevedra para entrar en la de A Coruña (Km 16,3).

Tras el puente parece que ya estamos en el mismo Padrón pero no es así, aún restan más de dos kilómetros hasta el albergue. Por Puente Padrón llegamos hasta el río Sar, el mismo por el que desembarcaron los discípulos de Santiago con los restos del Apóstol en el año 42 o 44 de nuestra era. Una larga recta paralela a este río lleva hasta el mercado de Abastos y el paseo del Espolón de Padrón, donde nos recibe el monumento al Nobel de Literatura Camilo José Cela. En el otro extremo del Paseo se encuentra la estatua en homenaje a la escritora Rosalía de Castro y la iglesia de Santiago. Del templo románico sólo queda una piedra. La iglesia actual es de mediados del XIX y sustituyó a su vez a otra de estilo gótico. Debajo del altar mayor se encuentra el pedrón, ara romana de piedra que sirvió para amarrar la barca donde llegaron los restos de Santiago y que dio nombre a esta localidad. Giramos junto a la iglesia para cruzar el río y subimos por la costanilla del Carmen hasta el convento del mismo nombre y el albergue de peregrinos (Km 18,5).

DIFICULTADES

 Salvo algunas rampas en el primer tercio de etapa, justo antes de llegar a Carracedo, la etapa es cómoda y puede solventarse tranquilamente haciendo dos o tres paradas en cinco o cinco horas y media.

QUE VER, QUE HACER

 PADRÓN

  • Después de Santiago de Compostela, Padrón es el segundo lugar con mayor carga simbólica de toda la tradición jacobea. Situado entre los ríos Ulla y Sar, se enorgullece de figurar como el lugar donde amarró la embarcación que, sin timón y procedente del puerto de Jaffa, trajo el cuerpo del Apóstol Santiago hacia el año 44. De camino al albergue y ya por la tarde se puede entrar en laiglesia de Santiago, neoclásica del siglo XIX y sucesora del templo románico construido por orden del arzobispo Gelmírez en 1123. El sello de la iglesia muestra la escena de la llegada del cuerpo de Santiago al puerto de Padrón. En el interior, aparte del pedrón que se encuentra bajo el altar mayor, hay varios lienzos y relieves con escenas de la traslación del cuerpo y de la Reina Lupa. Se cruza el puente de Santiago, de 1904, y se pasa junto a la fuente del Carmen, del siglo XVI pero reformada en 1789. Junto al albergue se encuentra el Convento del Carmen de 1752, donde vive una comunidad de Padres Dominicos.

Se puede pasar la sobremesa en el paseo del Espolón a la sombra de los falsos plátanos. En los extremos norte y sur de la plaza se encuentran las estatuas de Rosalía de Castro, del año 1957, y la de Camilo José Cela, obra de Ferreiro Badía de 2003. La poetisa y novelista gallega nació en Santiago pero pasó parte de su juventud y sus últimos años en Padrón, lugar donde falleció en 1885. Fue enterrada en el cementerio de Adina de Iria Flavia pero su cuerpo fue exhumado en 1891 y lo trasladaron a un mausoleo del Convento de Santo Domingo de Bonaval de Santiago de Compostela. La casa A Matanza, donde falleció, acoge desde 1972 un Museo. Camilo José Cela sí nació en la limítrofe parroquia padronesa de Iria Flavia y fue enterrado allí en 2002. A la salida de Padrón se encuentra su Fundación, que alberga el legado del escritor y una colección de obras de arte.

En la parroquia de Herbón, los misioneros del Convento Franciscano, donde se encuentra el albergue gestionado por la AGACS, trajeron en el siglo XVI desde Centroamérica una variedad de chile para cultivarla en el entorno del monasterio. Con el paso de los siglos esa variedad fue desarrollándose hasta convertirse en sabrosos pimientos de Padrón. Unos pican y otros no pero por si acaso siempre hay que tener una buena miga de pan a mano para aliviar el picor. Los líquidos no hacen sino acrecentar esa sensación.

Teléfonos: Oficina de turismo: 627 210 777; Casa-Museo de Rosalía de Castro: 981 811 204; Fundación Camilo José Cela: 981 810 453

Fuente: Consumer.es